Joom!Fish config error: Default language is inactive!
 
Please check configuration, try to use first active language

CEFIM - Pesadillas en niños de 3 años

Pesadillas en niños de 3 años PDF Print E-mail
There are no translations available.

Mto. Pablo Guerrero Ibarguengoytia
Psicoanalista de la Sociedad Psicoanalítica de México
55-53-35-99
This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it
 
Las pesadillas son sueños que causan una sensación de displacer y que usualmente interrumpen el estado de dormir ocasionando que la persona se despierte. Es común que un niño pequeño de 3 o 4 años las tenga. Los terrores nocturnos, a diferencia de las pesadillas, son sueños que también alteran el estado del dormir, sin embargo, el sujeto no puede despertarse. En estos últimos, es mucho más común que haya actividad motriz, y la diferencia con las pesadillas, radica en la incapacidad para despertarse. Es importante diferenciar si se trata de un terror nocturno o de una pesadilla, ya que ambas pueden llevar un tratamiento distinto.
Otro factor importante a distinguir entre ambas es si las pesadillas son recurrentes y siempre se sueña lo mismo o si son distintas cada noche. Esto es importante ya que nos pueden estar hablando de un proceso emocional que se está intentando elaborar. Ahora bien, si las pesadillas no suelen ser recurrentes y varían de noche a noche, probablemente tengan que ver con restos diurnos. Los restos diurnos son aquellos pedazos del día que se quedan en nosotros y que al dormir tienen un efecto en los sueños. Estos restos diurnos tienen mucho que ver con lo que hizo el niño durante el día y con las actividades previas que realizó antes de dormir.
 
Es importante que si su hijo suele tener pesadillas, intente establecer una rutina que se ejerza diariamente antes de dormir. También, se deben de cuidar las actividades que realice durante el día así como el contenido de muchas de ellas. Al tener una pesadilla, es importante tranquilizarlo, explicarle que solamente fue un sueño y acompañarlo hasta que pueda volver a dormir. Si la pesadilla es recurrente o si es un terror nocturno, es importante acudir a un tratamiento, ya que se está viviendo una situación que está resultando amenazante para el sujeto y que no está pudiendo elaborarla por completo.