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CEFIM - EXPERIMENTO ANTROPOLÓGICO

EXPERIMENTO ANTROPOLÓGICO PDF Print E-mail
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Escrito por: Ivette Laviada

Directora CEFIM Mérida


La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) dio su veredicto la semana pasada para el caso de Campeche: es inconstitucional que a una pareja del mismo sexo se le niegue el “derecho” a la adopción.

Entrecomillado, porque no existe el derecho a la adopción para la pareja que quiere tener hijos, terrible error ha cometido la SCJN, pues al emitir semejante afirmación han dejado al descubierto que sus deliberaciones son producto de la subjetividad y de que se han apartado completamente del fundamento que debe dar origen al estudio de los casos: la verdad objetiva.

No es objeto de este artículo abundar sobre la unión entre personas del mismo sexo, pues tienen el derecho, ese sí, de elegir vivir como mejor quieran y con la persona que más quieran. Quisiéramos abundar en el tema de la adopción por considerar que es el interés superior del menor el que debe regir en todo momento y del que la SCJN se ha separado por completo, dejando a los niños como conejillos de indias.

El doctor Guillermo Van Wielink, director de la Clínica del Cerebro, (México) sostiene que la realidad científica es definitiva en el sentido de que los hijos expuestos a la vida entre parejas del mismo sexo tienen incremento claro de daño emocional, mental y físico.

Por el contrario, los niños que son criados por sus dos padres biológicos en un hogar estable tienen una mejor identidad sexual, menos desordenes emocionales, mejor desempeño académico y son adultos mejor adaptados y exitosos cuando son criados en su familia natural.

Hay quienes pueden pensar que las personas heterosexuales –no son quién- para hablar de las experiencias de los hijos criados en hogares homo-parentales; pues bien, existen alrededor del mundo voces de esos niños que merecen ser escuchadas.

En Canadá, Dawn Stefanowicz, explica en su sitio web, como le hirió el estilo de vida en el que creció, pues en su infancia estuvo expuesta a intercambios de parejas del mismo sexo, playas nudistas, falta de afirmación de su feminidad, etc. Hoy ofrece ayuda a personas que han crecido heridas en un entorno de familia que no desea para nadie y que las leyes no deberían de apoyar.

El vietnamita Benoit Talleu, un joven adoptado en Francia por una pareja homosexual, y quien hoy representa a la Asociación de Niños Adoptados, es contundente cuando afirma que un huérfano –necesita- un papá y una mamá, en tanto que la pareja –quiere- un niño.. y entre `necesitar´ y `querer` hay mucha diferencia.


El francés, Xavier Bongibault, quien preside la organización Más Gays sin Matrimonio, se opone rotundamente con su grupo al llamado matrimonio igualitario, pues ha dicho que creen que un niño necesita un padre y una madre para evolucionar correctamente.

Por otro lado Nathalie de Williencourt, presidenta de Homovox también se opone con su grupo al matrimonio y adopción de parte de parejas del mismo sexo, afirmando que el lobby LBGT no les representa de ningún modo. Ella ha dicho “La pareja homosexual es diferente a la heterosexual por un simple detalle: no podemos dar origen a la vida…no queremos ser tratados del mismo modo que los heterosexuales porque somos diferentes, no queremos igualdad, pero si justicia”.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación, pretende un experimento antropológico y quiere que asistamos aún sin querer, pues bien, al tiempo confirmaremos las consecuencias.