Joom!Fish config error: Default language is inactive!
 
Please check configuration, try to use first active language

CEFIM - FAMILIA ¿PARA QUÉ?

FAMILIA ¿PARA QUÉ? PDF Print E-mail
Written by Mercedes Hoyos   
There are no translations available.

Últimamente, escuchamos con más frecuencia hablar del tema de la familia. La familia es un tema siempre actual. Hay quien la ataca, y desgraciadamente cada vez tenemos ataques más variados y directos, pero afortunadamente también habemos muchos que la defendemos y defenderemos siempre.

 

Por desgracia, hay gente que cree que la familia y el matrimonio son temas “pasados de moda”, e incluso hay quien promulga que la familia y el matrimonio son “esclavizantes” y que atentan contra la libertad de sus miembros.

 

¿Para qué la familia?, ¿sigue teniendo sentido hoy en día?

Cualquier sociedad y cualquier nación, tiene su principal capital social en la familia. Es en la familia donde los seres humanos venimos a la vida de la manera más acorde con nuestra dignidad de personas, ya que, de manera natural, debería ser la familia y el matrimonio, el lugar  donde somos llamados a la vida por amor, en donde se nos reciba y acoja de manera incondicional, se nos acepte y se nos ame por lo que somos. La familia es el lugar por excelencia donde aprendemos a ser nosotros mismos, donde se nos inculcan los valores, cultura y tradiciones, en pocas palabras, donde se consolida la identidad, el sentido de pertenencia y la autoestima, y donde aprendemos a aceptar al otro siendo aceptados, a amar al otro, siendo amados, a ser solidarios y buscar el bien común.

La familia debería ser la primera comunidad de amor, desde la cual, estas actitudes van a ser vertidas a la sociedad. En eso consiste el capital social del cual la familia es generadora por excelencia.

 

¡Imagínense lo que sería de nuestra sociedad si las familias fueran realmente lo que tienen que ser, y de ellas salieran estas personas comprometidas con los demás, con su comunidad, con su país y el mundo!, ¡personas con una identidad bien fundada, con una correcta autoestima, con valores y raíces, comprometidas y capaces de pensar por ellas mismas! ¡Lo que nos ahorraríamos de criminalidad, fracasos matrimoniales, violencia, enfermedades mentales y físicas, baja autoestima, etc…!

 

Sin embargo, tristemente, vemos cómo la desintegración, la disfuncionalidad, el divorcio y la separación, la violencia, la falta de comunicación, la influencia de los medios de comunicación, la economía, entre otros, son factores que afectan directamente a la familia y que la desvirtúan, impidiendo su plena realización y funcionamiento.

Incluso, vemos con consternación cómo tanto a nivel nacional como internacional, se promueven actualmente leyes que buscan directamente el que se sustraiga a los hijos de la patria potestad de sus padres.

 

Si la familia y el matrimonio han sido protegidos a lo largo de la historia en todas las civilizaciones, es porque precisamente son los generadores de este capital humano, a través de la procreación, protección, y educación de los hijos, así como los transmisores de la cultura, tradiciones e identidad de un país, o comunidad, de generación en generación.

 

Si la familia falta, sucede lo que ya estamos viviendo: en un alto porcentaje de los jóvenes de hoy, observamos conductas resultados desastrosos para la sociedad, como son: descenso en la escolaridad, en la autoestima, la salud mental y física, una mayor delincuencia, mayor violencia, incapacidad para comunicarse, y lo más grave de todo: seres humanos sin una identidad y unas raíces claras y firmes, lo que provoca que cualquiera puede manipularlos y moverlos a su gusto y sus intereses, sin que ellos mismos sean capaces de cuestionarse, de trazarse metas valiosas o encontrar respuestas claras apoyándose en sus "seres queridos", y la búsqueda de la verdad.

 

Todo esto ha provocado también la falta de sentido de vida en los jóvenes, que se sienten defraudados en una sociedad consumista y materialista, desprovista de valores profundos y duraderos, que lo único que les ofrece, como sucedáneo de la felicidad plena que no se puede tener, es el placer inmediato y fugaz: " disfruta el momento", "sólo hazlo", "el momento es ahora", etc.

Todo se puede, todo se vale, todo es desechable…, incluso las personas tienen un ciclo en el que “sirven”, y luego se “tiran”, se hacen a un lado.

 

Para los jóvenes ahora, no existe el compromiso, le tienen terror, pues están convencidos que es imposible hacer promesas en el tiempo, entre otras cosas, porque el amor, para ellos, es todo, menos lo que en realidad es. Para ellos el "amor" es un mero sentimiento que puede durar un rato, pero cuando ya no se "siente" nada, se acabó, y a otra cosa.

 

Los medios de comunicación, los ejemplos de corrupción, incoherencia, cinismo y búsqueda del dinero y el poder como los fines más altos a los que alguien puede aspirar; la falta general de valores, las catástrofes y tragedias naturales y provocadas por el hombre, el terrorismo, han llevado las nuevas generaciones a desconfiar de sí mismas y a buscar evasiones que ayuden a sobrellevar el sinsentido y vacío de la vida y la desvalorización de la persona humana. Éstas evasiones se manifiestan en distintas adicciones que comprenden alcohol, drogas, culto al cuerpo, Internet, pornografía, desórdenes alimenticios, música, sexo, e incluso, aunque parezca increíble, se ha llegado a la adicción al teléfono, al celular…

Los jóvenes, en general, no quieren pensar, no les interesa, lo que buscan es evadirse, tratar de divertirse lo más que puedan, mientras puedan. Cultura del "placer".

 

El amor verdadero, es un acto de la voluntad, es un compromiso, conlleva sufrimiento, donación, entrega, sacrificio. Es una misión que alguien se propone: buscar el bien del otro, de los otros, al mismo tiempo que el propio, y paradójicamente…, eso es lo que va a dar como resultado la felicidad que tanto buscamos en las cosas placenteras, fáciles y pasajeras.

Pero tristemente, las nuevas generaciones tienen cada vez menos capacidad de lograr esto.

 

Es por eso que es urgente rescatar y defender a la familia, tratar de que cada familia que se funde, lo haga buscando ese ideal que debe de ser, para bien de todos sus integrantes y de los que los rodean.

 

Te invito a reflexionar sobre esto y tantas otras cosas más que la familia es, y su importancia para la persona y para la sociedad.