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CEFIM - ¿Receptor o perceptor? Tú eliges

¿Receptor o perceptor? Tú eliges PDF Print E-mail
Sunday, 27 April 2014 20:21
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Escrito Por: Lucia Legorreta de Cervantes
 
Existe la tendencia a pensar que los medios de comunicación tienen bondad o maldad en sí mismos. Con frecuencia escuchamos comentarios como “la televisión transmite basura”, “tal periódico es amarillista”, o bien, “ese programa de radio no habla de lo que sucede realmente”.
 
Los medios de comunicación no son ni buenos ni malos.  Son exactamente eso: medios, que hacen posible que un emisor envíe un mensaje para que alguien lo reciba.
Quien realmente genera la intención del medio es quien lo maneja. Es aquí donde actúan los dueños, directores, productores, reporteros, camarógrafos, fotógrafos, conductores, editores, escritores y publicistas.
Incluso, podemos decir que de manera indirecta intervienen los patrocinadores y anunciantes.
 
¿Y esto que tiene que ver con nosotras? Pues que como parte de la sociedad, recibimos durante todo el día dichos mensajes.  Captamos  las ideas, noticias u opiniones de quienes hablan o escriben públicamente.
 
Como receptores, somos el eje central de la comunicación, ya que los emisores, canales y mensajes siempre buscarán adecuarse a nuestras necesidades, potencialidades y circunstancias.
 
Los medios de comunicación son parte de nuestra vida, como lo demuestran los siguientes datos:
 
- Televisión: el 98% de los mexicanos contamos con un televisor. Su consumo promedio es de más de cuatro horas diarias. 
 
- Radio: cuenta con una penetración del 73%, y el promedio de horas diarias dedicadas a su escucha es de 3.25 por persona.
 
 
- Internet: existen 27.6 millones de internautas en nuestro país. Poco menos de la mitad, lo emplea entre una y tres horas diarias, mientras que el resto, lo usa todo el día.
 
 
Como se puede notar, la exposición a la información de estos medios es amplia y parte de los contenidos poseen un altísimo grado de violencia, connotaciones sexuales y un sin fin de antivalores.
 
De aquí la importancia de  preguntarnos: ¿Qué tipo de receptor soy? Para responder, enuncio algunas características:
 
- RECEPTOR  PASIVO:
o Es quien recibe y acepta el mensaje sin preguntarse quién lo envía o si es veraz.
o Busca obtener información recurriendo sólo a los medios electrónicos como material de consulta.
o Por lo general, repite lo escuchado e imita conductas de personajes mediáticos.
o Carece de una sólida preparación intelectual.
 
- RECEPTOR ACTIVO:
o Participa en la selección de los mensajes,  es decir, lo que lee, escucha o ve, depende de su decisión. 
o Busca información en sitios adecuados. Cuando la obtiene, la valida en otros sitios o medios de consulta.
o Es consciente de su rol activo como receptor y emite una respuesta activa.
o Es observador, analiza el contenido del mensaje y discierne sobre su calidad.
o Tiene una sólida formación.  Por lo general, se actualiza constantemente.
 
Podemos resumir lo anterior en dos palabras, el pasivo es solamente “receptor”, mientras que el activo es un “perceptor”.
 
El nivel de conciencia crítica de una persona o sociedad va de la mano con su madurez. Esto no significa oponernos a todo, por el contrario, se trata de ser capaces de desarrollar un criterio para poder recibir, analizar, sintetizar y opinar sobre la información y así, tomar decisiones pensadas y razonadas.
Si queremos ser perceptores, nos corresponde darle el justo valor a los medios masivos:  
- Determinando cuánto tiempo les dedicaremos. 
- Estableciendo qué uso les daremos.
- Seleccionando aquello que queremos leer, ver o escuchar.
- Exigiendo calidad en la información, en los recursos educativos y en el entretenimiento que recibimos.
- Haciendo saber, a quienes transmiten los mensajes, cuando no estamos de acuerdo con ellos.
 
Te invito a ser un receptor activo, a tener una conciencia crítica. Esto puede implicar apagar la televisión cuando no valga la pena verla, cambiar de estación de radio cuando se habla de algo superficial, cerrar un periódico o una revista cuando el texto es desagradable. O más allá, opinar cuando algo no te parezca.  Es tomar el control y decidir el nivel de importancia que le confieres a estas herramientas en tu vida.
 
Si los medios de comunicación continúan presentando contenidos negativos es porque nosotros, como sociedad, los recibimos pasivamente.  Tenemos toda la responsabilidad de elevar la cultura de la comunicación en nuestro país, defendiendo la libertad y la dignidad humana.
 
 
¿Y tú que opinas?