Joom!Fish config error: Default language is inactive!
 
Please check configuration, try to use first active language

CEFIM - TIENES TÚ EL CONTROL? Ó RECEPTOR: ¿Activo o Pasivo?

TIENES TÚ EL CONTROL? Ó RECEPTOR: ¿Activo o Pasivo? PDF Print E-mail
Monday, 01 September 2014 08:10
There are no translations available.

Por escrito: Lucía Legorreta de Cervantes
 
Existe la tendencia a pensar que los medios de comunicación tienen bondad o maldad en sì mismos. Con frecuencia escuchamos comentarios como “la televisión transmite basura” o “el periódico tal es muy amarillista”, o bien “ese programa de radio no habla de la realidad”.
 
Los medios de comunicación no son ni buenos ni malos.  Son exactamente eso: “medios”, que hacen posible que un mensaje sea trasmitido por un emisor y que alguien más lo reciba.
Quien realmente le da la intencionalidad al medio es aquel de quien surge la idea de trasmitir el mensaje. Es aquí donde actúan los dueños, directores, productores, reporteros, camarógrafos, fotógrafos, conductores, editores, escritores y publicistas.
 
Podemos decir que de manera indirecta intervienen los patrocinadores y anunciantes.
 
¿Y esto que tiene que ver con cada una de nosotras?.  Pues que como parte de la sociedad somos quienes recibimos durante 24 horas al dìa estos mensajes.   Somos los “receptores” de las ideas, noticias u opiniones de quienes hablan o escriben públicamente.
 
Como receptores, somos el eje central de la comunicación, ya que los emisores, canales y mensajes siempre buscarán adecuarse a nuestras necesidades, potencialidades y circunstancias.
 
Los medios de comunicación son parte de nuestra vida diaria, como lo demuestran los siguientes datos:
 
- Televisión: el 98% de los mexicanos contamos con un televisor;  el consumo promedio es de más de cuatro horas diarias de ver televisión.    
- Radio: cuenta con una penetración del 73%, y el promedio de horas diarias dedicadas a escuchar radio es de 3.25 por persona.
- Internet:  existen 27.6 millones de internautas en nuestro país, poco menos de la mitad se conectan entre una y tres horas diarias, mientras que el resto se mantiene conectado todo el día.
 
Sin embargo, ¿Qué nos presentan estos medios?   Basta sentarse unos minutos frente a la pantalla o abrir los periódicos diarios para constatar que la mayoría de los contenidos que recibimos tienen un altísimo grado de violencia, con referencia  sexual y diversos antivalores.
 
De aquí, la importancia de  preguntarnos: ¿Qué tipo de receptor soy?
 
- RECEPTOR  PASIVO:
o es quien recibe y acepta el mensaje sin preguntarse quién lo envía o si este es veraz.
o busca obtener información recurriendo a los medios de comunicación electrónicos como material de consulta.
o es uno más entre la masa de receptores
o por lo general, repite lo escuchado e imita conductas de personajes de los medios de comunicación
o carece de una sólida preparación intelectual
 
- RECEPTOR ACTIVO:
o participa en la selección de los mensajes;  es decir, lo que lee, escucha o ve, depende de su decisión personal
o busca información en sitios adecuados de consulta.  Cuando obtiene información que es importante, la valida en otros sitios o medios de consulta.
o está consciente de su rol activo como receptor y emite una respuesta activa.
o es observador, analiza el contenido del mensaje y discierne sobre la calidad de este.
o tiene una sólida formación.  Está, por lo general, en un proceso constante de actualización
 
Podemos resumir lo anterior en dos palabra, el pasivo es solamente “receptor”, mientras que el activo es un “perceptor”
 
 
El nivel de conciencia crítica de una persona o sociedad va de la mano con la madurez.   No significa el hecho de oponernos a todo, por el contrario, se trata de ser capaces de desarrollar criterios para poder recibir, analizar, sintetizar y opinar sobre cualquier información que recibamos, para tomar así decisiones pensadas y razonadas.
 
 
Nos corresponde a cada una de nosotras el darle el justo valor a los medios de comunicación:  
- determinando cuanto tiempo le dedicaremos a ellos
- que uso les daremos
- seleccionando aquello que queremos leer o escuchar
- exigiendo “calidad” en la información, en los recursos educativos y en el entretenimiento que recibimos
- haciendo saber a quienes transmiten los mensajes cuando no estamos de acuerdo con estos.
 
Te invito a no ser un receptor pasivo, a tener una conciencia crítica ante los medios de comunicación:      a apagar la televisión cuando no valga la pena verla,  a cambiar de estación de radio cuando escuchas algo que no vale la pena,  a cerrar un periódico o una revista cuanto el artículo es malo;  a enviar cartas cuando algo no te parezca.
 
Si los medios de comunicación continúan presentando contenidos de violencia, sexualidad enferma o antivalores, es porque nosotros, la sociedad los recibimos sin decir nada.       
Tenemos la responsabilidad de elevar la cultura de la comunicación en nuestra país, defendiendo la libertad y la dignidad humana.
 
 
“Tomar el control”, no significa censurar, sino discriminar según la propia voluntad lo que prefiero y lo que no me interesa.   Significa que soy dueño de mi entretenimiento y no al revés.  Decidir que quiero ver y escuchar y renunciar a otras cosas, implica decidir  el nivel de importancia que deseo que tengan los medios en mi vida.
 
¿Y tú qué opinas?
 
Lucía Legorreta de Cervantes
Presidenta Nacional CEFIM, Centro de estudios y formación integral de la mujer
This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it